Pie plano del adulto: causas, síntomas y tratamiento
Si has notado que tu pie está cambiando de forma, que el arco se aplana progresivamente o que aparece dolor en la parte interna del pie o del tobillo, es posible que estés desarrollando un pie plano del adulto. Esta alteración puede afectar a la pisada, modificar la forma de caminar y provocar molestias si no se valora a tiempo.

Puntos clave
- No siempre es normal: si el arco se hunde en la edad adulta y aparece dolor, conviene valorarlo.
- Puede ser progresivo: el pie plano adquirido del adulto puede empeorar si no se trata adecuadamente.
- La pisada es importante: un estudio biomecánico ayuda a analizar la causa y planificar el tratamiento.
¿Qué es el pie plano del adulto?
El pie plano del adulto se caracteriza por la pérdida o disminución progresiva del arco plantar. A diferencia del pie plano infantil, en este caso no suele considerarse una situación fisiológica, sino que habitualmente se asocia a una alteración de las estructuras que mantienen el arco, especialmente el tendón tibial posterior.
Cuando estas estructuras fallan, el pie pierde capacidad de soporte. Esto puede hacer que el pie se desvíe hacia dentro, que el talón se incline y que la pisada pierda estabilidad. No se trata de un proceso estático: puede evolucionar con el tiempo.
De hecho, el pie plano adquirido del adulto se considera una condición multifactorial, que puede progresar desde una disfunción leve hasta una deformidad rígida si no se trata adecuadamente.
Qué ocurre desde el punto de vista biomecánico
Desde un punto de vista biomecánico, esta alteración puede implicar:
- Colapso del arco medial, con pérdida de altura del arco interno del pie.
- Valgo del retropié, es decir, desviación del talón hacia fuera.
- Abducción del antepié, cuando la parte delantera del pie se abre hacia fuera.
Además, la evidencia científica describe esta patología como una deformidad progresiva que puede afectar a múltiples estructuras, incluyendo ligamentos, cápsula articular y tendones, y no únicamente al tendón tibial posterior.
¿Cuáles son las causas más frecuentes?
Las causas del pie plano en adultos pueden ser variadas. Entre las más habituales se encuentran:
- Disfunción del tendón tibial posterior, uno de los principales soportes del arco plantar.
- Sobrecarga o sobrepeso, que aumenta la presión sobre el pie.
- Envejecimiento, con pérdida progresiva de funcionalidad en ligamentos y estructuras de soporte.
- Lesiones o traumatismos previos en el pie o el tobillo.
- Uso prolongado de calzado inadecuado o sin soporte suficiente.
En muchos casos, el problema aparece de forma progresiva y puede empeorar si no se corrige la causa que está alterando la pisada.

¿Qué síntomas produce el pie plano del adulto?
Los signos y síntomas más habituales incluyen:
- Dolor en la cara interna del pie o del tobillo.
- Dolor en la cara externa del tobillo, especialmente en fases más avanzadas.
- Sensación de cansancio al caminar o permanecer mucho tiempo de pie.
- Hinchazón en la zona del tobillo.
- Desviación del pie hacia dentro o pronación excesiva.
- Dificultad para utilizar cierto tipo de calzado.
Con el tiempo, también pueden aparecer molestias en rodillas, caderas o espalda debido a la alteración de la pisada y a los cambios en la cadena biomecánica del miembro inferior.
¿Cómo se trata el pie plano del adulto?
El tratamiento depende del tiempo de evolución, del grado de afectación y de si la deformidad es flexible o rígida. Por eso, antes de indicar una solución, es importante realizar una valoración individualizada.
De forma general, el tratamiento puede incluir:
- Plantillas personalizadas para mejorar la alineación y descargar las estructuras afectadas.
- Recomendación de calzado adecuado, con soporte y estabilidad.
- Ejercicios de fortalecimiento y control muscular.
- Tratamientos complementarios para el dolor, como terapias físicas u otras medidas pautadas por el especialista.
Un estudio biomecánico de la pisada es una herramienta clave para evaluar cómo apoyas el pie, detectar alteraciones funcionales y diseñar un tratamiento adaptado a tu caso.
¿Notas que el arco del pie se está hundiendo o te duele al caminar?
En DM Clínica podemos valorar tu pisada y orientarte sobre el tratamiento más adecuado.
Conclusión
En resumen, el pie plano del adulto no es simplemente “tener el arco bajo”, sino una alteración estructural progresiva que afecta a la mecánica del pie y puede repercutir en toda la cadena biomecánica del miembro inferior.
El pie plano del adulto no debe considerarse normal, especialmente si hay dolor o cambios en la forma de caminar. Detectarlo a tiempo permite actuar sobre su evolución y reducir el riesgo de complicaciones mayores.
Si notas que tu arco ha desaparecido o tienes molestias al caminar, acudir al podólogo es fundamental para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Contenido informativo. No sustituye una valoración podológica individual ni un diagnóstico profesional.

Podóloga especializada en biomecánica del miembro inferior e intervencionismo ecoguiado, con experiencia en podología clínica, cirugía podológica y docencia universitaria. Se dedica al diagnóstico y tratamiento de patologías complejas del pie y tobillo, aplicando terapias invasivas y no invasivas basadas en la evidencia científica.




